18 feb. 2018

17 DE FEBRERO DE 1948: Asalto de los maquis al "Caimán".

Cuando los ejércitos aliados liberaron Francia de la ocupación nazi, a lo largo de 1944, y se evidenciaba que el resultado de la Segunda Guerra Mundial se volvía definitivamente en contra de Hítler y sus aliados, quienes había sido derrotados en la Guerra de España confiaban, esperanzados, con la próxima caída da Franco y la disulución de su régimen, tras la derrota de Mussolini y Hítler en el escenario europeo. En ese contexto del final de la Guerra Mundial, se trasladaría a España el movimiento del “maquis” como un intento de desestabilizar el régimen franquista mediante la organización de acciones de guerrilla, siguiendo el ejemplo de la lucha que, muchos de sus componentes, habían llevado a cabo en tierras francesas contra la ocupación alemana en los años anteriores.

El Partido Comunista de España, lideró la organización de diferentes Agrupaciones Guerrilleras a lo largo del territorio del Estado, siendo la de Levante y Aragón (AGLA) una de las mejores organizadas, con presencia. entre 1946 y 1952, en una amplia zona que comprendía las provincias de Castellón, Valencia, Tarragona, Cuenca y Teruel. No voy a extenderme sobre el tema, hay suficiente bibliografía al respecto de fácil consulta, pero entre las numerosas acciones llevadas a cabo por los guerrilleros en nuestra provincia, alguna de ellas en nuestro pueblo, hoy cabe señalar la que tuvo lugar el 17 de febrero de 1948, hace exactamente 70 años, en los alrededores de Ejulve.

El coche de línea entre Alcorisa y Cantavieja, “El Caimán”, circulaba por la carretera de Villarluengo y a la altura del kilómetro 20, en una revuelta del Barranco de los Degollados, tuvo que detenerse al encontrarse con un pino cruzado en la vía que impedía su paso. La pareja de la Guardia Civil que escoltaba el auto intentó impedir el asalto de los maquis y, según explicó mi tío Juan Gascón a Antón Castro en 2005, “...a uno lo redujeron de inmediato y el otro logró escapar y se metió en una alcantarilla. Se llamaba Burguillos, veraneó aquí durante muchos años aunque murió hace dos años, tuvo un juicio por “abandono de servicio”, y al final le dieron la razón a él. Pero no quiso volver porque era escribiente de una empresa y prefirió esa tranquilidad. Además quedó herido de una pierna en el enfrentamiento. También hirieron a una chavalica”.

Los maquis, desalojaron el cohe de línea y procedieron a prenderle fuego. Mientras esto ocurría, apareció Antonio Pérez Escorihuela con su vehículo particular viéndose envuelto directamente en la refriega. Antonio era un hombre “afecto al régimen”, propietario de numerosas fincas y teniente de alcalde de Villarluengo e iba acompañado del practicante de la localidad, Antonio Conesa. Fue retenido por los asaltantes que se lo llevaron al monte donde le dispararon varios tiros dejándole abandonado pensando que estaba muerto, tras haberle dado el tiro de gracia. La situación en que se encontró este hombre fue muy dramática puesto que estaba gravemente herido, sin visión, al haberle saltado un ojo con aquel último disparo, y a la intemperie de la fría noche de invierno. Estuvo deambulando, desorientado, por el monte hasta que fue hallado por una patrulla que estaba siguiendo la pista de los “bandoleros” -término con el que el franquismo denominó a los maquis- cuyos miembros lo reconocieron y le llamaron a gritos por su nombre, identificándose también, al ver que Antonio Pérez intentaba huir, pensando que se trataba, de nuevo, de los guerrilleros. Así pudieron llevarlo al pueblo donde le realizaron las primeras curas de urgencias para ser trasladado posteriormente a Zaragoza, donde estuvo ingresado en un hospital durante un tiempo. Salvó la vida y según cuenta Jesús Calvo, en uno de sus escritos, “...se jactaba de su suerte y poderío liándose cigarros con billetes de veinticinco pesetas”. No sabemos en estos momentos, si fue protagonista casual de lo sucedido al encontrarse con el asalto al “Caimán”, o si cayó en una emboscada organizada por los maquis para atentar contra él por su condición de fiel servidor del Régimen.

Esta historia de los maquis y otras que ocurrieron en nuestra villa, como los acontecimientos vividos en “La Solana”, el asesinato de Atanasio Moliner Domingo, de la masada “Chulilla”, o la detención de una veintena de ejulvinos por parte de la Guardia Civil, son otras tantas de las muchas historias que oí contar en la barbería de mi padre, allá por los años 60 del pasado siglo, entre afeitado y corte de pelo de alguno de nuestros vecinos. “Una memoria difusa”, según palabras del historiador José Ramón Villanueva, pero cuya veracidad se ha ido confirmando a lo largo de los años con la consulta de fuentes archivísticas y de varias lecturas sobre el tema.

Fuentes:

LLANO BENEYTO,Rafael de : El llanto de los montes: Una novela sobre maquis, guardias civiles y la España en la que se enfrentaron a muerte. Ediciones de Buena Tinta, Madrid 2014.

SÁNCHEZ, CERVELLÓ, Josep (ed.): Maquis: el puño que golpeó el franquismo. La Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA). Flor del Viento, Barcelona, 2003.

 
YUSTA, mercedes: La Guerra de los vencidos. El maquis en el Maestrazgo turolense, 1940-1950.Institución “Fernando El Católico”, DPZ, Zaragoza,1999

4 feb. 2018

EJULVE 1907: INTRIGAS DEL DIPUTADO CARLOS CASTEL POR EL NOMBRAMIENTO DE JUEZ MUNICIPAL.

En el nº 13 de la “Revista de Andorra” (año 2014) publiqué las conspiraciones del diputado Carlos Castel, en el año 1907, para conseguir que fuese nombrado Juez de Paz un amigo suyo y evitar, sin escatimar esfuerzos y gestiones, que se hiciese con el cargo otro ejulvino a quien nada debía y que no se encontraba entre su círculo de amistades. Todo se detallaba en unas cartas que se encontraron, hace ya algunos años, en la casa de “La Pasiega” al realizar una reforma sus propietarios Juan Pascual y Carmen Galve, quienes me permitieron hacer una copia de los documentos y que hoy recuerdo con cariño.

El enlace con el artículo en pdf, es el siguiente:

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